O lo que es lo mismo, en la New York Film Academy, quizás la más prestigiosa escuela privada de cine, con sedes además en la misma Gran Manzana en Los Ángeles, Londres, Lisboa… He decidido pasar el mes de Octubre y aprovechar la pausa de grabación de Cifras e Letras y demás proyectos (A Tropa da Loma) e invertir todos mis ahorros en un curso de dirección de cine dígital. La beca que solicité al Consorcio Audiovisual de Galicia me fué concedida, aunque su importe apenas alcanza para el billete de avión. En todo caso estoy más que agradecido y una vez más indignado porque para cientos de ayudas pedidas solo había 30000 euros. Una cantidad ridícula que, junto a la concesión de las subvenciones y sus criterios sigue dando una idea bastante acertada del cachondeo que es esto que algunos vienen llamando el Audiovisual Gallego como si realmente fuera algo importante o tuviera alguna entidad.
Rajadas aparte, durante el curso viviré ejerciendo de minoría étnica en Brooklyn. Todo un honor para mi poder pisar el suelo donde iniciaron sus rimas los