El proyecto documental Uxío Novoneyra: Poeta / Alén que dirijo junto a Federico García-Cabezón ya tiene su propio espacio en gallego en Blogaliza. Desde allí iré informando de los avatares de la producción. También he abierto un grupo en Facebook. Sólo teneis que poner “Uxío Novoneyra: Poeta / Alén” en vuestro buscador de la red social.
Al calor de Pacific Street llegaba un interesante cartel a La Pequeña Bety, la sala madrileña residencia habitual de los conciertos de esta promotora de fans, que tiene en su haber el haber traído a artistas tan interesantes como el inclasificable MOMUS. En esta ocasión era Phil Wilson, ex líder de los aquí ignotos June Brides, el que ocupaba el protagonismo del cartel que abrirían Los Claveles.
La banda residente en Madrid había despertado un inusitado interés entre los asistentes, acrecentado por el hecho de ser su segundo bolo tras un debut rayano en el desastre. Los Claveles desgranaron su aún exiguo repertorio en formato trío, excepto para los dos últimos temas en el que incorporaron a un bajista (mi buen amigo y buddySantos Díaz). De este modo sonaron desde la instrumental “Oropesa por sorpresa”, la onírica “Viaje al centro de mi habitación”, “Cabeza voladora” o la versión que del “Me tengo que concentrar” de Gabinete Caligari hacen los castellano-manchego-galaicos. Si los adalides del rock torero y castizo se encuentran entre sus influencias, la vena punk y cotidiana de su música y letras también hay que buscarla cerca, en los sedimentos de la denostable (por sobreexposición) Movida madrileña; en grupos como Polanski y el Ardor o Los Zombies. Señalados ya con GPS en el mapa, basta decir que su actuación compensaron su estreno, con una interpretación directa, cruda (sin pedales ni otros aderezos) y concisa. Les falta fajarse y rodarse, pero eso es un problema menor cuando en canciones como “Con el dinero en la mano” (joya merecedora de aparecer en cualquier recopilación de la anteriormente citada escena) demuestran lo que valen. Dieron que hablar y lo seguirán haciendo porque son y suenan frescos.
Caldeado el ambiente con Los Claveles le llegó el turno a Phil Wilson. El británico conserva el repertorio de su banda primigenia y la puesta en escena con viola incluida. Tan ajado como inasequible al desaliento con sus pintas de teddy boy de barrio obrero, Wilson afronto con oficio y energía un repaso a los temas que le hicieron ser un referente generacional (“In The Rain”, “Every Conversarion” y “No Place called home”) con los June Brides junto al material nuevo que ha vuelto a grabar hace apenas dos años tras una desaparición de más de dos décadas, ahí es nada. Una suerte inmerecida, porque en sus canciones se reconocen a otras bandas que hemos conocido mucho antes y que van desde unos Superchunk a unos Manic Street Preachers (que les rindieron homenaje versioneándoles no hace demasiado en un disco tributo). Un repaso el suyo completo y animado con un sonido compacto que nos dejó con la certeza de que al Señor Wilson le queda cuerda para rato.
Dinosaur Jr. tienen un lugar reservado en el corazón de cualquier fan de la música (vamos-a-llamarla-así-que-mas-da-si-todos-nos-entendemos) alternativa. Eso es tan cierto como que tras el Without a sound (un disco correcto pero algo flojo) y con una separación de 8 años por medio y una vuelta al redil de Lou Barlow hace ya cuatro años, parecían una banda finiquitada, destinada a tocar sus viejos hits con la distorsión pasada de rosca rozando lo inaudible (como en el Primavera Sound del 2008 sin ir más lejos).
Pero salta la sorpresa con su última referencia tras 25 años de carrera y primera para el impronunciable sello Jagjaguwar(hogar de bandas inquietantes como Ladyhawk, Oneidao Swan Lake). Farm es un disco lleno de energía, de tralla y guitarrazos contundentes. Un supuesto lógico y continuación del extraordinario Where you been pero con cinco lustros de por medio. Los suficientes como para que sean descubiertos por una nueva generación y sacados del pozo del olvido por los nostálgicos. La química entre Mascis y Barlow funciona perfectamente. Si el primero compone la mayor parte de los temas, brillando en un inicio apabullante con Pieces, I want you to know y una balada clásica en el estilo de Dinosaur Jr., Plans, Barlow dice “aquí estoy” en sus dos composiciones, la brillante Your Weather con un irresistible eco a sus Sebadohy ese esplendido cierre Imagination Blind que podría haber firmado Neil Young. Para las ediciones especiales queda la afinada versión de Whenever You´re ready de The Zombies. Esta “granja” ha llegado justo para convertirse en uno de los discos del año.