El Sol de la Muerte

Fuera se queman las calles al paso del viento nuclear. Y el ruido de los cristales rotos en millones de pedazos se mezcla con el ruido del dosél de nuestra cama cuando golpea la pared. El morse frenético de nuestros jadeos es ruido blanco e intermitente; nadie escucha nuestra llamada de auxilio. Consumada, la pequeña muerte se nos expande desde lo alto de las gargantas hasta el resplandor que es el final.

Anuncios

Un pensamiento en “El Sol de la Muerte

  1. Me encanta lo que haces…y este relato me ha llamado mucho la atención..Curiosa forma de interpretarlo…

    Un saludo,nuevo compañero de EKZ.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s